domingo, 25 de septiembre de 2011

Pequeño esfuerzo, grandes beneficios

Todococinarecetas.com
Descartar la leche entera y optar por la semi o desnatada o sustituir la mantequilla o margarina por aceite de oliva supone reducir, de forma importante, el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
Un grupo de expertos de las universidades británicas de Bristol y Durham han concluido, tras realizar un estudio sobre 62.000 individuos, que consumir menos o eliminar de la dieta las grasas saturadas supone reducir un 14% el riesgo de padecer cardiopatías.
Ya sabíamos que dejar de ingerir grasas saturadas (procedentes sobre todo de fuentes animales) y sustituirlas por grasas vegetales tiene un efecto directo beneficioso sobre el colesterol o la presión arterial. Este estudio confirma en un gran número de personas que la calidad de las grasas ingeridas es lo importante. Mantequilla, quesos grasos, leches enteras, carnes grasas, embutidos, precocinados, bollería industrial..., son lo primero a evitar o sustituir.
Como ya se ha tratado en otras entradas de este blog, leer el etiquetado es fundamental. Los alimentos de apariencia más 'inocente' pueden llevar grasas vegetales sin definir, normalmente aceites de coco o de palma, muy perjudiciales para el colesterol.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Una vida más saludable evitaría 2,8 millones de casos de cáncer al año

Mejorar la alimentación, no fumar y consumir alcohol con mucha moderación supondría evitar 2,8 millones de casos de cáncer al año, según estimaciones del Fondo Mundial de Investigación del Cáncer (WCRF). Los casos de cáncer han aumentado un 20% en la última década y cada año se detectan 12 millones nuevos.
La WCRF apunta acertadamente en un informe que los gobiernos tienen la oportunidad de combatir la 'ola de cáncer' relacionada con el estilo de vida, ya que un tercio de los cánceres comunes podría prevenirse mejorando la dieta, reduciendo la ingesta de alcohol y dejando a un lado la vida sedentaria y el tabaco. Lograr estos objetivos pasa por poner en marcha medidas gubernamentales que chocan frontalmente con grandes industrias como la de la publicidad, alimentos, el alcohol o el tabaco.
Ante la dificultad de que los reponsables políticos apuesten por medidas de este tipo, que beneficiarían a millones de personas y prevendrían muchísimos casos de cáncer, la única alternativa es optar por eliminar los factores de riesgo mencionados y adoptar hábitos saludables de vida.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Benéficos alimentos crudos

La cantidad de nutrientes que nos aportan en relación a los alimentos cocidos es muy significtiva. Consumir frutas, hortalizas y frutos secos crudos es muy beneficioso para nuestra salud y es una alternativa que es positivo escoger siempre que se pueda.
La composición de los alimentos crudos no se modifica por las altas temperaturas, por lo que conservan todas sus vitaminas, minerales y oligoelementos, así como las enzimas que facilitan la digestión. Las grasas que los forman no se transforman en las peligrosas trans, puesto que no sufren procesos de modificación.
Los alimentos crudos suelen ser ricos en potasio y bajos en sodio, lo que los convierte en perfectos en dietas depurativas, además, consumirlos en abundancia ayuda a evitar alimentos grasos o ricos en hidratos de carbono, lo que los hace idóneos cuando hay intención de adelgazar. Cuando no se cocinan los alimentos que consumimos son mucho más sabrosos, no necesitan de muchos añadidos para que nos gusten y se preparan con facilidad.
En cualquier caso, siempre es recomendable conocer el orígen de los productos que consumimos crudos, así como tener especial cuidado a la hora de comerlos en lo referido a su limpieza, puesto que, en muchas ocasiones, los productos químicos que se utilizan para su conservación pueden hacerlos más perjudiciales que beneficiosos.

martes, 23 de agosto de 2011

Vitamina D3: más vida, mejor calidad


Mujeres mayores de 70 años. Son el sector de población más beneficiado por los suplementos de vitamina D3. Varios estudios realizados sobre más de 94.000 mujeres, el 80% de ellas mayores de 70 años, han determinado que la vitamina D3 reduce la mortalidad de este grupo en un 6%.
Los estudios han servido para destacar que es, en concreto, la vitamina D3 la que provoca estos beneficios, vitamina que no se obtiene de la dieta diaria, al menos en la cantidad adecuada. Esa es la razón por la que es necesario suplementar la alimentación con esta vitamina que está presente, por ejemplo, en la leche entera, vísceras, mantequilla o aceite de hígado de bacalao, alimentos inconvenientes por otras cuesitones obvias.
Las mujeres en edad avanzada tienden a perder vitamina D, lo que aumenta el riesgo de fracturas óseas tan habituales a raíz de determinados años. Además, con el aumento en el consumo de vitamina D se consigue disminuir el número de caídas.

lunes, 8 de agosto de 2011

Tres años más de vida

Las personas que practican ejercicio físico con regularidad tienen una expectativa de vida tres años mayor, según ha puesto de relieve la Fundación Española del Corazón. De hecho el 68% de las muertes que se producen en la Unión Europea están relacionadas con una mala dieta o con la falta de ejercicio físico.
Teniendo en cuenta que entre el 8 y el 25% de los ciudadanos de la UE son obesos y que uno de cada cinco niños sufre problemas de sobrepeso u obesidad, la necesidad de poner en práctica hábitos de vida saludables es prioritaria.
Volver a una dieta mediterránea y practicar ejercicio físico diario dentro de las posibilidades existentes en función de sexo, edad, etc. nos alargará la vida pero, sobre todo, nos la hará mucho más placentera.

lunes, 1 de agosto de 2011

No te dejes engañar por las falsas sustancias milagro

La eficacia de los bifidus no está probada

En el 80% de los casos las alegaciones saludables que esgrimen los fabricantes de alimentos no están avalados científicamente o no pueden probarse. Así lo ha determinado la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (AESAN), que ha estudiado más de 2.758 sustancias que la industria alimentaria ha usado o quiere usar para anunciar sus productos.
Para lo que nos sirve esta investigación es para cuestionarnos mucha de la publicidad que pregona productos milagro sin ningún tipo de estudio científico detrás que los avale. Además en diciembre la Unión Europea hará públicos los resultados del estudio y, en ese momento, será obligatorio cumplir los preceptos y dejar a un lado todo aquello que no esté probado por la comunidad científica. Entre los casos más relevantes está el de las bifidobacterias, puesto que no hay pruebas que demuestren que al consumir productos que las contengan disminuyan los agentes patógenos en el sistema digestivo.
El sentido común y la información son los mejores aliados para tener unos correctos hábitos alimenticios sin caer en la propaganda engañosa.

viernes, 22 de julio de 2011

Recomendaciones para elevar el colesterol 'bueno'

Nos preocupamos, por lo general, de las cifras del conocido como colesterol 'malo', pero los últimos estudios se centran en subir el 'bueno'. A pesar de que en estos momentos se investigan los efectos de fármacos para conseguir este objetivo, lo cierto es que una dieta equilibrada (hipocalórica), actividad física y la renuncia al tabaco también nos llevan al mismo fin.
Elevar las cifras de colesterol 'bueno' supone reducir de forma muy importante el riesgo de padecer síndrome metabólico (una suma de varias patologías como hipertensión, obesidad, altos índices de glucosa y triglicéridos...) que incrementa la posibilidad de padecer enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2.
El camino más sencillo y provechoso para elevar el colesterol 'bueno' y evitar así el síndrome metabólico pasa por una dieta equilibrada baja en calorías. Los hábitos alimenticios deben cambiar e incorporar sobre todo grasas monoinsaturadas (aceite de oliva) capaces de modificar las cifras de este tipo de colesterol, aunque hay que moderar el consumo puesto que son muy calóricas.
Dejar la vida sedentaria y el tabaco son los factores añadidos que nos permitirán conseguir el objetivo de dejar a un lado el síndrome metabólico.