martes, 25 de septiembre de 2012

Con pan se lleva mejor

 Consumir pan cuando se está siguiendo una dieta hipocalórica ayuda a llevarla mejor y no interfiere en la bajada de peso. Investigadores de la Unidad de Nutrición Clínica y Dietética del Hospital La Paz de Madrid así lo han determinado tras una investigación realizada sobre 122 mujeres que padecían sobrepeso u obesidad.
La conclusión más importante de este estudio es que la exclusión del pan en una dieta de adelgazamiento no está justificada, puesto que no supone ralentizar la pérdida de peso y, sin embargo, hace que se sobrelleve mucho mejor.
50 gramos de pan integral al día (y lo de integral no es porque contenga menos calorías, sino por su mayor contenido en fibras) supone, en el peor de los casos, unas 120 calorías, que bien pueden formar parte de una dieta hipocalórica de en torno a 1.200-1.500 calorías diarias.
No debemos olvidar además que el pan es una importante fuente de fibra y de proteínas vegetales, de vitaminas del grupo B y de minerales como el fósforo, magnesio y potasio.

jueves, 23 de agosto de 2012

No limites, sustituye

Las 'dietas milagro' que proliferan últimamente (aunque pocas son nuevas), suponen, además de en ocasiones un serio riesgo para la salud, un enorme aburrimiento para quienes las llevan a cabo. Limitar la ingesta de determinados alimentos durante un tiempo prolongado deriva, invariablemente, en una carencia nutricional y en un deseo por el manjar prohibido.
La clave para un cambio permanente en la forma de alimentarnos se basa, no en la limitación, sino en la sustitución y en la variedad. Incluso para aquellos que tengan sobrepeso y que requieran una ingesta calórica menor, es importante comer casi de todo. Hay pocas cosas que podemos y debemos erradicar de nuestra dieta: las grasas trans, los azúcares añadidos o la sal en exceso por ejemplo.
De resto el objetivo debe ser el equilibrio. La vida no es lineal y nos lleva, en algunas ocasiones, a un exceso gastronómico o a una salida de la dieta normal diaria. En esos casos lo apropiado es compensar. Si hemos sobrepasado la cantidad de hidratos de carbono complejos (pan, papas, pasta...) recomendable en una comida, lo lógico es no consumir más a lo largo del día o utilizar ese comodín estupendo del que disponemos en forma de ejercicio fisico.

miércoles, 18 de julio de 2012

La falta de ejercicio provoca 5,3 millones de muertes al año

noscuidamos.com
La vida sedentaria provoca al año en el mundo casi tantas muertes como el tabaco. Así lo determina un estudio de la pretigiosa revista científica The Lancet, que concluye que un tercio de la población adulta no hace el suficiente ejercicio y considera el problema una pandemia. Mientras el tabaco provoca seis millones de fallecimientos anuales, el sedentarismo llega a 5,3 millones, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La investigación pone de manifiesto que no practicar el suficiente ejercicio (150 minutos semanales de actividad moderada) puede dar lugar a enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, cáncer de mama y cáncer de colon. La recomendación de la OMS pasa por al menos media hora de marcha rápida cinco veces por semana. Con un incremento en el ejercicio se aumentaría la esperanza de vida de la población mundial en 0,68 años.

miércoles, 20 de junio de 2012

Ácido úrico y alimentación

La carne roja, uno de los alimentos a evitar
El exceso de ácido úrico o hiperuricemia se produce cuando su concentración en sangre supera los siete miligramos por decilitro y suele tener un componente hereditario. Ocurre porque falla el proceso de metabolización de la proteína purina y como consecuencia se forman unas sales que pueden acumularse en articulaciones inflamándolas, pudiendo dañarlas y provocar la enfermedad conocida como gota, que causa dolores intensos que suelen empezar en las extremidades inferiores. Con el tiempo puede derivar en artritis crónica.
Hoy sabemos que el exceso de ácido úrico en sangre está relacionado con la alimentación. Está demostrado que el consumo excesivo de proteínas de origen animal aumenta los niveles de ácido úrico.
Vísceras, carnes rojas, derivados cárnicos, pescados azules y mariscos no deben estar presentes en la dieta de los hiperuricémicos. Las bebidas con fructosa (especialmente zumos de frutas) y en general los alimentos que contengan este endulzante, también deben ser evitados. Tiene que moderarse el consumo de espinacas, espárragos, setas, champiñones, coliflor, puerros, rábanos y lentejas, habas secas y guisantes. Por el contrario el pescado blanco, el pollo, pavo y los huevos son la mejor opción como fuente de proteínas.

martes, 5 de junio de 2012

Anemia ferropénica y dieta

La anemia ferropénica se produce cuando los depósitos de hierro del organismo disminuyen, lo que provoca un descenso de los globulos rojos o hematíes. Los síntomas suelen pasar por cansancio, fatiga, debilidad y palidez.
Los bebés, niños y adolescentes (en definitiva aquellos que están en edad de crecimiento), las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia y las mujeres durante el periodo menstrual, son los grupos de riesgo con más probabilidades de padecer una anemia ferropénica.
Ahora bien, ¿qué podemos hacer desde el campo de la nutrición para ayudar a combatir esta patología? Hay que enfocar el problema desde dos posiciones: la conveniencia de consumir alimentos ricos en hierro y, además, la introducción en nuestra dieta de aquellos que favorezcan su absorción.
Existen dos tipos de hierro: el hemo (presente en alimentos de origen animal y más fácil de absorber), y el no hemo (lo encontramos en alimentos de origen vegetal). Es importante, para las personas con anemia, aumentar el consumo de carnes, pescados y mariscos, así como de legumbres, frutos secos, verduras y hortalizas.
Para conseguir una mejor absorción lo idóneo es combinar estas fuentes de hierro con alimentos ricos en vitamina C (cítricos, pimiento, perejil...) y no abusar de los cereales integrales, té, café, chocolate, vino tinto o vinagre, puesto que dificultan el aprovechamiento.

domingo, 27 de mayo de 2012

De los lácteos, el yogur

La cultura alimenticia occidental sitúa la leche en un lugar predominante. Aunque tal hecho tiene sus defensores y sus detractores (incluso entre profesionales de la medicina y la nutrición), no pretendo con esta entrada incidir en la polémica, sino defender el que, a mi juicio, es el lácteo más beneficioso para nuestra salud: el yogur.
Este producto procedente de la leche (generalmente de vaca pero afortunadamente no en exclusiva), está sometido a un proceso de fermentación y es rico en proteínas de alto valor biológico, calcio de fácil asimilación, vitaminas del grupo B, así como vitamina A y D.
Para obtener yogur se añaden a la leche pasteurizada distintas bacterias que benefician nuestro intestino. Es al elevar su temperatura cuando se produce ese pequeño milagro que supone que la lactosa, ese azúcar que contiene la leche y que tantas intolerancias provoca, se convierta en benéfico ácido láctico y que las grasas y proteínas se predigieran. Todos los beneficios de la leche sin muchos de sus perjuicios, sin duda.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Bebidas azucaradas y enfermedad cardiovascular

No es la primera vez que advertimos en este blog sobre el riesgo de consumir bebidas azucaradas. Lo cierto es que los nuevos estudios aportan datos que redundan en esta idea. En este caso es la Asociación Americana del Corazón quien avala un informe elaborado por la Escuela de Salud Pública de Harvard en el que se indica que, sobre todo los varones, incrementan en un 20% sus posibilidades de padecer enfermedades cardiovasculares si toman más de una lata al día de estos refrescos.
El estudio, que se desarrolló durante 22 años sobre 43.000 hombres entre los que no figuraban diabéticos ni enfermos cardiovasculares, puso de manifiesto que quienes consumían algo más de una lata al día de bebidas azucaradas tenía mayores niveles de triglicéridos o de proteína C-reactiva. Además los riesgos de padecer enfermedades cardiovasculares se mantenían incluso al eliminar otros factores como fumar, la inactividad física o el consumo de alcohol.