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martes, 4 de febrero de 2014

Cambiar la dieta puede reducir hasta un 40% los casos de cáncer

Introducir cambios en nuestra forma de alimentarnos diaria puede suponer reducir hasta en un 40% la posibilidad de padecer cáncer. Hoy 4 de febrero, Día Mundial del Cáncer es especialmente importante tener en cuenta el dato, puesto que no somos tan conscientes del factor dietético y de su incidencia en esta enfermedad como de otros muchos como el tabaco.
El porcentaje equivale a entre tres y cuatro millones de casos anuales y lo presentó, allá por 1997, el Fondo Internacional para la Investigación del Cáncer junto con el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer y fue llevado a cabo por quince científicos apoyados por más de cien críticos de todo el mundo que evaluaron más de 4.000 estudios sobre dieta y cáncer.
Los grandes aliados contra el cáncer son las verduras y las frutas. Las verduras  y las frutas reducen las probabilidades de padecer cáncer de boca, faringe, esófago, pulmón, colon y recto de forma convincente y de forma probable los de laringe, páncreas, mama y vejiga. 
Los 'enemigos', es decir, aquellos alimentos que promueven la aparición de cáncer son el alcohol, las carnes (rojas especialmente) y las grasas animales.

miércoles, 20 de junio de 2012

Ácido úrico y alimentación

La carne roja, uno de los alimentos a evitar
El exceso de ácido úrico o hiperuricemia se produce cuando su concentración en sangre supera los siete miligramos por decilitro y suele tener un componente hereditario. Ocurre porque falla el proceso de metabolización de la proteína purina y como consecuencia se forman unas sales que pueden acumularse en articulaciones inflamándolas, pudiendo dañarlas y provocar la enfermedad conocida como gota, que causa dolores intensos que suelen empezar en las extremidades inferiores. Con el tiempo puede derivar en artritis crónica.
Hoy sabemos que el exceso de ácido úrico en sangre está relacionado con la alimentación. Está demostrado que el consumo excesivo de proteínas de origen animal aumenta los niveles de ácido úrico.
Vísceras, carnes rojas, derivados cárnicos, pescados azules y mariscos no deben estar presentes en la dieta de los hiperuricémicos. Las bebidas con fructosa (especialmente zumos de frutas) y en general los alimentos que contengan este endulzante, también deben ser evitados. Tiene que moderarse el consumo de espinacas, espárragos, setas, champiñones, coliflor, puerros, rábanos y lentejas, habas secas y guisantes. Por el contrario el pescado blanco, el pollo, pavo y los huevos son la mejor opción como fuente de proteínas.