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jueves, 21 de marzo de 2013

Bueno para el corazón, bueno para prevenir el cáncer

Fuente: http://monitorapcj.com
Lo que beneficia nuestra salud cardiovascular contribuye a prevenir el cáncer. Así se deduce de un estudio publicado por la revista 'Circulation: Journal of the American Heart Association' y realizado sobre una población de 13.000 hombres y mujeres de entre 45 y 65 años durante 20 años.
Las personas que habían seguido las recomendaciones que se dan para cuidar el corazón: hacer ejercicio habitual, tener el peso adecuado, optar por una dieta sana, controlar los niveles de colesterol y azúcar, mantener baja la presión arterial y no fumar, consiguieron reducir el riesgo de padecer cáncer en un 51%. Siguiendo cuatro de los siete puntos la posibilidad de desarrollar tumores podría disminuir en un 33%. El porcentaje es apreciable también (21%) si se sigue uno o dos de los consejos.
El cambio de hábitos, recalcan los autores del estudio, médicos de la Universidad de Northwestern (Chicago), siempre reportará beneficios.


jueves, 12 de abril de 2012

Prescindir del azúcar

El azúcar convencional, refinado o de mesa, ese que solemos utilizar, es sacarosa, un disacárido formado por fructosa y glucosa. Es a este tipo de azúcar al que se refiere hoy esta entrada, una sustancia que consumimos, como ya se indicó en otra ocasión, querámoslo o no, y de la que puede prescindirse sin que ello suponga un riesgo para la salud.
El azúcar no puede ser metabolizado por el intestino, lo que obliga a que el páncreas haga un trabajo extra generando insulina que sube y baja los niveles de glucosa en sangre, provocando 'picos' más o menos constantes.
Además el azúcar afecta negativamente a los riñones, corazón, sistema nervioso, hígado y sistema digestivo, descalcifica y supone un desgaste para el páncreas, como ya se ha observado.
La única 'ventaja' que nos proporciona es energía inmediata pero momentánea, una energía que es conveniente obtener de otras fuentes, como los azúcares de cadena larga o polisacáridos, que hacen que podamos utilizala durante mucho más tiempo.
¿Alternativas?, las hay. La stevia, que ya se ha mencionado en este blog, es una de ellas. Además melazas de cereales como el arroz, cebada o trigo o sirope de agave.