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domingo, 17 de febrero de 2013

Calorías vacías


Las calorías vacías son aquellas que nos aportan gran cantidad de energía pero prácticamente ningún nutriente. He hablado en alguna que otra ocasión de ellas, aunque no había dado una considero que necesaria definición, puesto que son las causantes de muchos casos de sobrepeso y obesidad y de los problemas que conllevan.
Los refrescos, bebidas isotónicas, zumos envasados, los alimentos excesivamente azucarados, galletas, bollería industrial y alcohol son los principales 'continentes' de calorías vacías.
Alimentos como las frutas, verduras o lácteos contienen azúcares simples cuyo consumo está justificado porque además nos aportan  minerales, vitaminas, fibra o proteínas. El problema surge cuando consumimos azúcares añadidos a determinados alimentos (mermelada, cacaos solubles, azúcar refinado...) que no nos proporcionan nutrientes apenas. Es entonces cuando consumimos calorías vacías. Lo recomendable sería que no constituyeran más del 10% de nuestra alimentación, pero lo cierto es que suponen en torno a un 40%, aumentando de forma importante el riesgo cardiovascular.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Grasas trans: dónde están y cómo evitarlas

Las nocivas grasas trans son aceites grasos insaturados, sobre todo de origen vegetal, que se someten a un proceso físico-químico de hidrogenación parcial con el fin de que tengan un estado semisólido.
Foto: campodebenamayor.es
Resulta mucho más barato para la industria alimentaria utilizar este tipo de grasas que otras más saludables de origen vegetal, y, hasta hace poco, las consumíamos sin ser conscientes de los peligros que suponen para nuestra salud porque su uso era una costumbre extendida.
Margarinas, galletas, productos de bollería, palomitas o cotufas para microondas, pastelería industrial, caramelos y chucherías, snacks salados y dulces, helados, alimentos precocinados, salsas y gran parte de los productos que consumimos en locales de comida rápida son fuente importante de grasas trans. No todos, pero sí muchos, y comprobar el etiquetado nutricional y los ingredientes es la única forma que tenemos de saberlo. Son los que indican que contienen grasas parcialmente hidrogenadas los que tienen este producto.
Afortunadamente cada vez somos más conscientes de lo nocivo que es para nuestra salud el consumo de este tipo de grasas (aumento del colesterol 'malo' o LDL, aparición de arterosclerosis y sus consecuencias para la salud cardiaca), por lo que la industria alimentaria está viéndose obligada a sustituir las trans por otras grasas más saludables.
Consumir aceites vegetales crudos en lugar de margarinas, escoger bollería y galletas sin grasas parcialmente hidrogenadas o, mejor aún, hacerlas nosotros mismos, preparar sabrosas palomitas o cotufas caseras con aceite de oliva, evitar snacks 'prefabricados' preparándolos por nuestra cuenta y no abusar de la comida rápida son algunas fórmulas para evitar el consumo excesivo de las grasas trans.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Pequeño esfuerzo, grandes beneficios

Todococinarecetas.com
Descartar la leche entera y optar por la semi o desnatada o sustituir la mantequilla o margarina por aceite de oliva supone reducir, de forma importante, el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
Un grupo de expertos de las universidades británicas de Bristol y Durham han concluido, tras realizar un estudio sobre 62.000 individuos, que consumir menos o eliminar de la dieta las grasas saturadas supone reducir un 14% el riesgo de padecer cardiopatías.
Ya sabíamos que dejar de ingerir grasas saturadas (procedentes sobre todo de fuentes animales) y sustituirlas por grasas vegetales tiene un efecto directo beneficioso sobre el colesterol o la presión arterial. Este estudio confirma en un gran número de personas que la calidad de las grasas ingeridas es lo importante. Mantequilla, quesos grasos, leches enteras, carnes grasas, embutidos, precocinados, bollería industrial..., son lo primero a evitar o sustituir.
Como ya se ha tratado en otras entradas de este blog, leer el etiquetado es fundamental. Los alimentos de apariencia más 'inocente' pueden llevar grasas vegetales sin definir, normalmente aceites de coco o de palma, muy perjudiciales para el colesterol.

martes, 28 de junio de 2011

Por fin una Ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición

Los colegios no podrán vender bollería industrial
Estamos de enhorabuena. Todos los grupos con representación parlamentaria en el Congreso de los Diputados han dado su visto bueno a la Ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición, una iniciativa que prohibirá la venta de alimentos y bebidas con alto contenido en ácidos grasos saturados, ácidos grasos trans, azúcares y sal.
De esta forma los niveles hasta ahora permitidos de estas sustancias en productos tales como bollería industrial, refrescos o chucherías serán controlados. Además los centros escolares (que tendrán que atenerse a estas medidas estrictamente), estarán obligados a disponer de menús para celiacos (personas con intolerancia al gluten).
El hecho de que los centros escolares se atengan a la nueva Ley supondrá un enorme beneficio para millones de niños que comienzan sus problemas nutricionales desde la infancia a causa del elevado consumo de estos nocivos productos.