jueves, 31 de julio de 2014

Lo importante es moverse

No hay excusas que valgan. Cualquier persona sana (y algunas aún a pesar de una enfermedad) puede beneficiarse de hacer ejercicio aeróbico semanalmente sin tener que dedicarle horas. Alrededor de 50 minutos semanales ya suponen reducir considerablemente el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
Un grupo de investigadores de la Universidad Estatal de Iowa (Estados Unidos) comprobó, tras un estudio de quince años sobre más de 55.000 personas cuyas edades oscilaron entre los 15 y los 100 años, la relación existente entre una actividad aeróbica como correr y la esperanza de vida. Los datos indicaron que los corredores tenían un riesgo un 30% menor de padecer muerte prematura por cualquier razón y un 45% por enfermedad cardiovascular.
Lo significativo del trabajo es que ha puesto de relieve que los beneficios se notan incluso sin emplear mucho tiempo en el ejercicio ni una velocidad importante. Los participantes que, por ejemplo, corrían menos de 50 minutos a la semana o una o dos veces por semana bajaron sus riesgos de muerte prematura en comparación con quienes no lo hacían. Lo importante es moverse.

domingo, 6 de julio de 2014

Colores saludables

Rojo, amarillo/naranja, verde, morado y blanco. Son los cinco grupos de colores en los que se clasifican frutas y hortalizas en función de su contenido en distintos componentes bioactivos.
Una vez más en la variedad encontraremos lo mejor para nuestra salud. Consumir hortalizas y frutas de distintos colores a diario nos garantizará disponer de un amplio abanico de los citados compuestos.
Hay que recordar que consumir diariamente alrededor de 500 gramos de frutas y hortalizas supone reducir la incidencia de enfermedades tales como varios tipos de cáncer, enfermedades coronarias, cerebrovasculares, diabetes tipo II y obesidad.
Pero vayamos con los colores:
Rojo: contienen licopeno, potente antioxidante que no se sintetiza en el organismo, por lo que es necesario obtenerlo a través de la dieta. Hay estudios que avalan su acción preventiva en el cáncer de próstata y enfermedades coronarias.
Amarillo/naranja: ricos en carotenoides, antioxidantes muy efectivos que se convierten en vitamina A, mejorando la visión y fortaleciendo el sistema inmunológico.
Verde: contienen sulforanos que estimulan la formación de enzimas que pueden eliminar tóxicos y carcinógenos del organismo. Son una fuente excelente de minerales y vitaminas.
Morado: contienen polifenoles y resveratrol, de probada ayuda para la memoria y para las vías urinarias.
Blanco: su contenido en sulforanos está vinculado, según muchos estudios, a la reducción del riesgo de muchos tipos de cáncer. Ayudan además a tener niveles sanos de colesterol.


martes, 4 de marzo de 2014

Azúcar: una adicción peligrosa

Es casi imposible librarse de ella. El azúcar añadido está en muchísimos alimentos y en la mayoría de ellos ni siquiera sospechamos de su existencia.
Un ejemplo: una lata de tomate frito de 300 gramos contiene cuatro cucharaditas de azúcar, una lata de refresco de cola nueve, los cereales de desayuno (incluso esos que se anuncian como ricos en fibra y especiales para dieta) están cargados de este producto, también yogures que se promocionan como 0% en materia grasa, los aperitivos para niños, el ketchup, pan de molde, mermeladas light, el maíz en lata... Lea los ingredientes del jamón de york o de cualquier embutido y, en la mayoría de los casos, encontrará azúcar. Por desgracia también con frecuencia no le dirán cuánta han añadido porque las normas de etiquetado en España siguen siendo laxas y poco exigentes con la industria alimentaria.
El azúcar añadido no tiene ningún valor nutricional, además no provoca sensación de saciedad y nos aporta únicamente calorías vacías, contribuye a la obesidad y puede provocar diabetes aunque no exista sobrepeso.
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria recomienda un máximo de 50 gramos diarios de azúcar añadida para las mujeres y 70 para los hombres, pero estas cantidades se superan ampliamente si se consumen productos elaborados. El azúcar, como la sal añadida no es necesaria en nuestra dieta puesto que los alimentos que consumimos nos aportan lo necesario.

martes, 4 de febrero de 2014

Cambiar la dieta puede reducir hasta un 40% los casos de cáncer

Introducir cambios en nuestra forma de alimentarnos diaria puede suponer reducir hasta en un 40% la posibilidad de padecer cáncer. Hoy 4 de febrero, Día Mundial del Cáncer es especialmente importante tener en cuenta el dato, puesto que no somos tan conscientes del factor dietético y de su incidencia en esta enfermedad como de otros muchos como el tabaco.
El porcentaje equivale a entre tres y cuatro millones de casos anuales y lo presentó, allá por 1997, el Fondo Internacional para la Investigación del Cáncer junto con el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer y fue llevado a cabo por quince científicos apoyados por más de cien críticos de todo el mundo que evaluaron más de 4.000 estudios sobre dieta y cáncer.
Los grandes aliados contra el cáncer son las verduras y las frutas. Las verduras  y las frutas reducen las probabilidades de padecer cáncer de boca, faringe, esófago, pulmón, colon y recto de forma convincente y de forma probable los de laringe, páncreas, mama y vejiga. 
Los 'enemigos', es decir, aquellos alimentos que promueven la aparición de cáncer son el alcohol, las carnes (rojas especialmente) y las grasas animales.

sábado, 25 de enero de 2014

Dietas milagro, reconocerlas y evitarlas

preparadoslistosenforma.com
Tras las fiestas y los excesos (la media de kilos de más que suelen 'dejarnos' las Navidades rondan los tres) llegan los buenos propósitos en forma de dietas.
Hemos asociados el término dieta a sacrificio y, lo que es más preocupante, a temporalidad. Nos conformamos con perder unos kilos en un tiempo lo más corto posible y luego, inevitablemente, volvemos a nuestra alimentación anterior, recuperando lo perdido o incluso más gracias al conocido efecto yo-yo. La única vía es un cambio en nuestra forma de comer de forma permanente. Hasta que no seamos capaces de darnos cuenta de eso seguiremos cayendo en la trampa de las dietas milagro y acabaremos pagando sus consecuencias.
Hace poco hemos conocido los peligros que implica para el riñón la conocida dieta Dukan, caracterizada por el consumo excesivo de proteínas, pero hay otras a evitar por el riesgo que suponen para nuestra salud.
Según la AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) existen tres grandes grupos de dietas 'milagro' a evitar: las hipocalóricas desequilibradas (disminución drástica de la ingesta energética), las disociativas (basadas en que el aumento o disminución de peso depende de cómo combinemos los alimentos) y las excluyentes (eliminan de la dieta algún nutriente). Todas ellas suponen un riesgo para la salud evitable si aumentamos la ingesta de frutas y verduras en detrimento de grasas e hidratos de carbono complejos en exceso y evitamos el sedentarismo.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Reducir el colesterol 'malo'

Las fiestas que se acercan propician un aumento de los índices de colesterol 'malo' LDL. Abusamos de alimentos grasos y nos movemos menos.
Al margen de los consabidos consejos sobre la disminución de grasas animales en nuestra dieta diaria, la recomendación más valiosa para conseguir mantener nuestros niveles de colesterol en índices adecuados es tratar de que la mitad de los alimentos que ingerimos diariamente sean de origen vegetal. Con ello conseguimos una fuente natural de antioxidantes y, además, nos saciaremos con una dieta libre de grasas animales.
Es recomendable aumentar el consumo de alimentos 'aliados' que ayudan a controlar el colesterol LDL. Entre ellos se encuentran la avena, la cebada, las legumbres, la berenjena, frutas como manzanas, uvas, fresas o cítricos, las nueces, el aceite de oliva y los pescados grasos o azules.


sábado, 16 de noviembre de 2013

Fruta y verdura para el riñón

dreamstime.com
Una dieta rica en fruta y verdura protege la salud de los riñones. La certeza ha llegado de la mano de investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Texas (EE UU) que llevaron a cabo un estudio sobre pacientes afectados por nefropatía hipertensiva a los que se les suministró, durante un año, una dieta rica en frutas y verduras. El resultado fue la preservación de la salud renal.
Por el contrario el ácido en la dieta, presente sobre todo en proteína animal y harina de trigo, puede perjudicar al riñón, puesto que disminuye su función con la edad. Así lo ha determinado un equipo de investigadores del hospital Kyosai (Japón), que comprobaron que los altos niveles de ácido estaban vinculados a una acelerada pérdida de la función renal. De esta forma los pacientes con altos niveles de ácido presentaron mayor riesgo de progresión de enfermedad renal crónica.
Las alternativas a las proteínas animales se han mencionado en este blog, así como los cereales que pueden consumirse en lugar del trigo.